Mira estas zanahorias que acabo de encontrar en una tienda orgánica en Alemania:
Que maravilla. Así es fácil comer colores – ya sabes que los colores en la comida indican antioxidantes y una variedad de nutrientes.
Si cocinas la zanahoria morada se va el color, así que aprovechamos mejor rallarla, picarla o comerla así tal cual. Está riquísi – sima!
Y ya que estuve curioseando también me llevé una remolacha amarilla que está menos dulce que la roja.
Curiosidades:
con el nombre científico “Beta vulgaris ” vienen asociados sus hermanas, entre otras las acelgas. En México se llama “betabel”, en Argentina “beterava”, en las Islas Canarias “beterrada” y en Chile “beterraga”.
El primer museo monográfico MUREA dedicado al cultivo, historia y producción de la remolacha (azucarera), junto a sus tradiciones y curiosidades, se encuentra en el municipio de Alfambra (Aragón), a 26 kilómetros de Teruel, en la carretera Nacional 420.
Lo mismo ocurre con las zanahorías: La variedad amarilla es menos dulce que la naranja que es la que conocemos hoy en día, casi demasiado dulce. La morada se llama “zanahoria salvaje”. Si sabes algo más acerca de estas variedades o has encontrado y probado otras, deja un comentario abajo, gracias

Y que hice? Pues muy sencillo: Un coctel de colores – crudo claro como ves arriba, añadiendo especias como gengibre fresco, cúrcuma, curry y pimiento. Como aderezo limón y un poco de aceite de oliva virgen. Sencillo, sabroso y sano.
Y tu, has encontrado variedades curiosas en el mercado? Yo seguiré mirando y si encuentro algo sorprendente lo compartiré aquí.






































